EL MISTERIOSO HONGO CHINO

Algunos afirman que se trata de una panacea para toda clase de enfermedades. Cuentan que proviene de la región de Kargások, en la Unión Soviética, y de Shogegáchum, en Manchuria, cerca de la frontera con Siberia. En esas dos áreas existen mujeres de ochenta años sin arrugas en la piel, los hombres alcanzan los cien años de edad y la hipertensión y el cáncer son dos enfermedades prácticamente desconocidas. Y se dice que todo ello se debe a un misterioso vegetal, en el que diversos científicos han descubierto siete elementos indispensables para el cuerpo humano. Se trata del hongo chino o té de Kargások, una especie de levadura parecida a un hot cake, ampliamente conocido en Japón, Taiwán, China y el Oriente en general.

¿PARA QUE SIRVE EL HONGO CHINO?

Este peculiar hongo se toma como bebida y su sabor es muy parecido al del vinagre de manzana. Entre sus principales beneficios se enumeran los siguientes:

MANERA DE PREPARAR EL TE DE KARGASOK

Antes que nada hay que advertir que el hongo chino no se compra. Una especie de pacto tácito, de compromiso moral, hace que quienes lo tienen lo obsequien a los interesados en emplearlo. Regalarlo no implica sacrificio alguno ya que, como se menciona mas adelante, se reproduce con gran rapidez.

Para preparar este té, deberá usar recipientes de peltre o de barro. Es necesario tener las manos perfectamente limpias, sin anillos pulseras o metales de ninguna especie.

Se ponen a hervir cuatro litros de agua. Al romper el hervor, se agregan cinco bolsitas de té negro y una taza de azúcar morena. Se deja hervir unos minutos más y se retira del fuego tapándolo. Después de diez minutos se le retiran las bolsitas de té negro y se deja enfriar. Ya que está frío, se cubre con un lienzo muy limpio y una liga. Se coloca el envase en un lugar fresco y se deja fermentar sin moverlo por 14 o 15 días.

Pasado este tiempo, se habrá formado un nuevo hongo encima del anterior. Se retira con una cuchara de madera o de peltre con mucho cuidado para que no se rompa. Se lava con agua fría. El líquido se cuela con un lienzo limpio dos veces y se coloca en un recipiente dentro del refrigerador. Si se deja afuera, se fermentará un poco más pero no pierde sus propiedades. De este líquido se toma medio vaso todos los días en ayunas; no más porque puede irritar. Si se quiere tomar más veces al día se diluye con agua, pudiéndosele agregar azúcar si se desea.

Cuando se prepara el té, el hongo puede irse al fondo del envase, pero subirá a la superficie en el término de unas horas. Si se mantiene durante tres días en el fondo, es señal de que el hongo ha muerto y no deberá usarse más. Descártelo y consiga uno nuevo. Siempre debe mantenerse húmedo. Para separar el nuevo hongo del anterior se deja reproducir, y ya que está grueso se desprende casi solo, sin dificultad. El hongo nuevo se conserva y el anterior se regala.

Tiene usted la salud al alcance de la mano ¿Por qué no la aprovecha?