SERPIENTES INOFENSIVAS DE JALISCO

 

    Para Jalisco se han reportado 82 especies de serpientes, de ellas sólo 13 son venenosas y 69 son inofensivas, no obstante que se les cree peligrosas a todas. Se les llama comúnmente serpiente a todos los ofidios, víboras a las serpientes venenosas y culebras a las inofensivas.

    Están agrupadas en cinco familias, dos bastante conocidas: las culebras de la Familia Colubridae y las boas o ilamacoas de la Familia Boidae; una tercer familia la integran pequeñas serpientes cavadoras de aspecto similar a las lombrices, de color café obscuro, delgadas y muy nerviosas, las encontramos en casi todo Jalisco, inclusive son frecuentes en los jardines y macetas de nuestras casas, se les conoce técnicamente como Familia Leptotyphlopidae pero vulgarmente no se sabe que tengan algún nombre en especial. La cuarta familia es rara en América, pero en Asia y Africa estan muy bien representadas por las serpientes más grandes del mundo, se trata de la Familia Pythonidae de la que existe una sola especie en México: Loxocemus bicolor, una pequeña serpiente de cuando mucho un metro de longitud, rolliza, tímida, de color café con pequeñas manchas blancas, escamas pequeñas muy lisas, de hábitos nocturnos y que vive únicamente en la costa del Pacífico. La  Familia Typhlopidae es prácticamente desconocida, son pequeñas culebritas de aspecto similar a las lombrices como los Leptotiflópidos pero mucho muy escasas.

    Las serpientes inofensivas más comunes y conocidas son: el cincuate o alicante, la chirrionera, el tilcuate, la boa o ilamacoa y el falso coralillo.

   El cincuate (del náhuatl cin; maiz y coatl; serpiente) o conocido también como alicante, Pituophis deppei deppei, es la serpiente más abundante de Jalisco, vive prácticamente en todo el estado a excepción de la costa. Llega a medir hasta 1.6 m de longitud, es de color amarillo con manchas cuadrangulares oscuras, se alimenta casi exclusivamente de roedores, por lo que es abundante en los maizales. Se dice que se alimenta de leche, lo cual es completamente falso.

    La  chirrionera, Masticophis flagellum es una culebra robusta larga y delgada de color uniforme café o gris con la parte ventral de la cola rosa. Puede llegar a medir casi dos metros de longitud, es muy rápida y se alimenta de aves y roedores, trepa y se desliza por el suelo con gran facilidad, es rápida y se defiende levantando la parte anterior del cuerpo, doblando en forma de "s" el cuello y tirando mordidas frente a su agresor, más no chicotazos como es creido por la gente en general. Habita en todo Jalisco, desde el nivel del mar hasta casi los 3,800 m.s.n.m.

    El ticuate (del náhuatl til; negro y coatl; serpiente), Drimarchon corais erebenus, es la culebra más grande de Jalisco, llega a medir hasta tres metros de longitud, es de color negro brillante, muy fuerte y dinámica, probablemente la serpiente con el metabolismo más alto del país; se alimenta de casi cualquier animal que se atraviese en su camino, cuando pequeñas desde insectos y moluscos terrrestres y cuando adultas desde peces hasta mamíferos, pasando por ranas, lagartijas, aves y sus huevos y otras especies de serpientes, inclusive venenosas víboras de cascabel, para las que es inmune a su veneno. Se cree que persigue a la gente pero no es cierto. Vive en todo el altiplano nacional, en Jalisco desde el centro hasta el norte.

    La boa o ilamacoa, también conocida como mazacoata (del náhuatl mazatl; venado y coatl; serpiente), Boa constrictor imperator, es la serpiente más grande de México, llega a medir más de cuatro metros. Se alimenta de aves y mamíferos a los que mata por constricción. Se dice que para capturar a sus presas las hipnotiza o las atrae con el "vaho", lo que es falso. Es lenta en sus desplazamientos pero rápida al morder; su mordedura es inofensiva pero dolorosa por contener en su saliva pequeñas proporciones de enzimas proteolíticas. Es de hábitos nocturnos y crepusculares. Habita la zona costera y penetra hasta las cercanías de Guadalajara por la Barranca de Huentitán.

    El falso coralillo, Lampropeltis triangulum nelsoni, es confundido con los verdaderos y por ésto se le da muerte al primer encuentro. Su coloración es muy similar a la de los coralillos pero nunca presenta dos bandas blancas rodeando a una negra como los venenosos coralillos. Es de hábitos nocturnos, se alimenta de pequeños roedores, lagartijas y serpientes, es  una culebra tímida y muerde con fuerza al capturarla, pero es inofensiva.