MITOS Y CREENCIAS POPULARES SOBRE LOS

REPTILES Y ARTRÓPODOS VENENOSOS

EN JALISCO

 

        Existen entre la población en general tanto en el campo como en las ciudades, una gran serie de mitos, leyendas y creencias populares sobre los reptiles y artrópodos venenosos, así como también sobre los murciélagos. Aparentemente el miedo y la ignorancia son un magnífico caldo de cultivo para la generación de estas falsas creencias, las cuales se transmiten oralmente de generación en generación y se difunden eficientemente por las religiones y los merolicos de mercados y ferias.

MIEDO  +   IGNORANCIA =  MITO

    Su efecto es altamente nocivo, ya que incrementa el miedo que se tiene hacia estos animales y provoca que la gente los mate al primer encuentro con ellos.

    Algunos de estos mitos se encuentran muy arraigados entre las diferentes culturas y forman parte de nuestro folklore nacional.

¿La hembra se come al macho?

Se dice que las hembras de araña capulina se comen al macho después de copular, por lo que también es conocida como viuda negra. Esto no es necesariamente cierto. El macho es de mucho menor tamaño que las hembras y si la hembra tiene hambre en el momento que se acerca un macho con propósitos matrimoniales, ésta puede desayunárselo, pero es muy difícil que ocurra.

¿Las crías se comen a la mamá?

Existe la creencia que las crías de alacrán se suben al dorso de la madre y la devoran; lo cual es completamente falso. Es cierto que al nacer los pequeños alacranes permanecen varios días sobre el dorso de la madre mientras se endurecen sus exoesqueletos, pero no requieren alimentarse mientras tanto, ya que nacen con una gran cantidad de vitelo del cual se nutren. Si la madre requiere mudar de exoesqueleto, lo hace sin importarle la presencia de las crías; éstas pueden permanecer tres o cuatro días sobre la exubia o muda de la madre, lo que problablemente originó esta creencia.

¿Pican con la lengua?

En primer lugar las serpientes no pican, muerden y lo hacen clavando sus colmillos en sus víctimas, a través de los cuales inoculan su veneno. La lengua de las serpientes es un órgano olfativo, con ella recogen partículas olorosas del aire para analizarlas en las cavidades nasales donde "limpian" su lengua.

¿Pican con la cola?

Las cola de las serpientes que no tienen cascabel, termina en una escama endurecida; en algunas especies es un poco alargada y en otras un poco aguda, pero ni unas ni otras la usan como defensa.

¿Pican con los colores?

Se dice que los coralillos envenenan al contacto de sus colores, o al colocar una banda de su piel como adorno en los sombreros. Los únicos animales con piel venenosa son ciertas ranas de Centro y Sudamérica. Los coralillos muerden y lo hacen con la boca.

¿Se alimentan de leche?

Uno de los mitos más difundidos en todo México y en otros países es el que dice que ciertas serpientes se alimentan de leche. En Jalisco se le atribuye tal falsedad al cincuate o alicante (Pituophis deppei deppei). Se dice que maman de las vacas y señoras que estan lactando, que apialan a las vacas para que no se alejen o que le dan la cola al niño para que no llore mientras se alimentan de leche. Tal aseveración es completamente falsa, para poder mamar los mamíferos tenemos lengua y labios musculosos que se adaptan al pezón o ubre, la lengua de las serpientes es delgada y bífida, sus labios rígidos, por lo que no la pueden adaptar para mamar. Además tienen pequeños dientes agudos y fijos, los cuales lastimarían la ubre o pezón de la madre. Por otro lado, únicamente los mamíferos tenemos una enzima que se llama lactasa para digerir la leche, los reptiles no la producen y por lo tanto no pueden digerir ningún producto lácteo.

¿Dan chicotazos?

Existe una culebra llamada chirrionera que dicen que al molestarla se defiende a chicotazos. El único reptil que se defiende utilizando como látigo la cola es la iguana verde. Para no lastimarse la piel o dislocarse las vertebras caudales al hacerlo, las iguanas verdes tienen engrosada la piel y reforzados los discos intervertebrales de la cola. Las chirrioneras no presentan la piel engrosada o protegida, ni modificación alguna en la estructura ósea de la cola, por lo que si propinaran coletazos a su agresor, las más lastimadas resultarían ellas mismas.

¿Persiguen a la gente?

Se dice que los tilcuates machos persiguen a las mujeres y que las hembras de estas culebras a los hombres. Ninguna serpiente persigue cuando se le molesta. Para defenderse levantan la parte anterior del cuerpo con el cuello flexionado y se avalanzan estirándose hacia su agresor. La distancia efectiva de ataque es la longitud de cuerpo y cuello que flexionaron, pero no brincan ni nos persiguen.

¿Se quitan las glándulas de veneno para tomar agua?

Las víboras producen su veneno en las glándulas salivales parótidas, por lo que es imposible que se las quiten para beber.

¿Hipnotizan a sus presas?

Las serpientes no tienen párpados móviles; el párpado superior es transparente y se encuentra fusionado al inferior, por lo que las serpientes no pueden abrir los ojos. Esta adaptación permite a las serpientes desplazarse por el  suelo sin que tierra o basurillas les lastimen los ojos. Cuando las serpientes localizan a su presa se acercan sigilosamente a ellas hasta una distancia en que con estirar rápidamente su cuello puedan capturarla, por lo que se acercan lentamente flexionando el cuerpo sin mover la cabeza, al hacerlo la presa permanece inmóvil intentando pasar desapercibida o por que no ha descubierto a su predador al acecho. El hecho de que la serpiente no parpadee y la presa no se mueva, puede interpretarse como un espectacular acto de hipnotismo ofídico.

¿Atraen con el vaho?

Se dice que las boas o ilamacoas atraen hacia sí a sus presas con el "vaho". Esta creencia además de simpática es falsa. Quien haya observado como algunas aves revolotean sobre una serpiente hasta ser capturadas podrían mal interpretarlo. Cuando alguna serpiente merodea los alrededores del nido de un pájaro, éste intenta auyentar al ofidio revoloteando sobre él; si "el emplumado" se acerca demasiado termina como bocado de la "sin patas". Pero por confiado o descuidado, no por haber sido hipnotizado.

¿Se puede saber su edad por los segmentos de la cola?

Existe la creencia que contando los segmentos de la cola de las víboras de cascabel se puede determinad la edad de la serpiente, como si cada segmento correspondiera a un año de vida. Se forma un segmento en sus colas cada vez que mudan de piel, la frecuencia de las mudas depende de la cantidad de alimento ingerido por la serpiente y del estado de salud de su piel. La piel de las serpientes no crece cuando la serpiente aumenta de longitud, por esta razón mudan frecuentemente de piel. Cuando son pequeñas mudan hasta seis o siete veces al año, cuando adultas el crecimiento no es tan acelerado y mudan dos o tres veces pero pueden no hacerlo. Por otra parte, los segmentos de la cola por ser de naturaleza córnea son frágiles y se rompen con facilidad, por lo que es imposible encontrar en el campo una serpiente de cascabel con todos sus segmentos.

¿Su carne es medicinal?

La carne de las serpientes es proteica como la de cualquier otro animal, pero no posee ninguna propiedad medicinal. Esto lo aseguran charlatanes y merolicos quienes abusando de la ignorancia del público en general hacen creer sus mentiras para vender sus productos.

¿Se enroscan en las orillas de las veredas para morder a la gente?

Es cierto que las serpientes se enroscan en las veredas, pero no para morder a quien pase por ellas, sino para calentar sus cuerpos bajo los rayos del sol. Los reptiles regulan su temperatura corporal asoleándose o refugiándose en la sombra. En las veredas por carecer de hierba los rayos del sol llegan directamente hasta el suelo, lo que es aprovechado por las serpientes.

¿Las serpientes son la representación del diablo o del mal?

Todas las culturas anteriores a la nuestra veían en las serpientes cualidades por las que llegaron a adorarlas y las representaron como a sus dioses; para los náhuas Quetzalcoatl, la serpiente emplumada, fue su máxima deidad, de igual manera que Kuculkan para los mayas; los egipcios adoraban a las serpientes quienes representaban al dios del delta del Nilo; los romanos les adjudicaron la capacidad de curar y fueron representadas en el báculo de la medicina; los hindúes consideran aún hoy en día a las cobras deidades y se sienten halagados o protegidos por Buda cuando alguna de ellas penetra a sus casas.

Desafortunadamente la religión judeocristiana utilizó a la serpiente como representación del mal, considerándolas un animal maldito desde el Génesis hasta el Apocalipsis. Por esta razón las serpientes en Europa y América han sido odiadas, perseguidas y aniquiladas, no obstante de ser los mejores predadores de roedores y otras plagas agrícolas que diezman la producción de nuestros alimentos.